jueves, 24 de noviembre de 2011

Cataluña autoriza la captura de 50.000 pinzones

Me escribe Cristian, un amante de la naturaleza, tan asombrado como indignado. La Generalitat de Catalunya acaba de autorizar la captura de miles de fringílidos para enjaularlos y dedicarlos a la cría en cautividad. Se podrá hacer desde ya y a lo largo de varios días del próximo mes de diciembre de 2011, concretamente los jueves, sábados y festivos. El anterior gobierno de coalición había dejado de dar estos polémicos permisos, que ahora ha decidido recuperar el president Artur Mas tras recibir personalmente a los cazadores y aduciendo la tan mañida tradición pajaril del territorio.

El Decreto recién publicado empeora aún más las viejas autorizaciones catalanas. Entre otras barbaridades, incluye cupos que serán prácticamente imposibles de controlar y que más parecen la lista de inocentes deportados al campo de concentración de Auschwitz, a saber:


Pinzón vulgar (Fringilla coelebs): 46.885 ejemplares

Jilguero (Carduelis carduelis): 6.504 ejemplares

Verderón (Carduelis chloris): 3.490 ejemplares

Pardillo (Carduelis cannabina): 3.367 ejemplares.

Como ha resumido en Avesforum otro ornitólogo,

en esta ocasión la autorización va más allá de la simple captura de machos de cuatros especies (Carduelis carduelis, Carduelis chloris, Carduelis cannabina y Fringilla coelebs). Ahora, además, se autoriza la captura de hembras para la cría en cautividad, se dejan las especies capturables sin ningún tipo de protección especial (se descatalogan de la lista de especies en régimen de protección especial) y todo esto porque (textualmente): “…es una medida que debe adoptarse con urgencia para que la actividad pajaril (ocellaire), de reconocida tradición en Catalunya, pueda tener continuidad en el marco de una normativa específica que la haga compatible con la conservación de la biodiversidad…”.

Ahora resulta que enjaular aves salvajes es compatible con la conservación de la biodiversidad. ¡Tócate los pies! ¿Lo harán para entretener con los trinos de jilgueros y pardillos a una parte de los indignados parados? Porque si es así, me temo el “efecto contagio” al resto del Estado. Pobres aves, van a acabar sufriendo los daños colaterales de nuestra actual crisis económica.

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